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SANTO DOMINGO. La atención ahora está en el ministro del Trabajo, José Ramón (Monchy) Fadul, quien tiene en sus manos la decisión de ratificar el aumento de 20% del salario mínimo del sector privado no sectorizado o, por el contrario, aceptar la impugnación que la patronal introdujo el mismo viernes en que se aprobó el ajuste salarial.
Las partes ansían que el titular del despacho laboral tome una decisión cuanto antes para desenredar el asunto, en medio de la impugnación a la medida por parte de la patronal, de las denuncias sobre inminentes despidos masivos e inflación, y hasta de un posible recurso de amparo ante los tribunales por parte de representantes de pymes.
Días antes de que se decidiera el alza salarial, Fadul había considerado que, incluso, lo que pedían los sindicatos en la mesa de negociación -un ajuste de 30%- era insuficiente para cubrir el costo de la canasta familiar.
El presidente del Comité Nacional de Salarios (CNS), Félix Hidalgo, espera que los ánimos se calmen en las próximas horas para que los empresarios acepten la decisión. Igualmente, rechazó que el ajuste salarial se haya acordado de forma irregular, como denuncia la patronal. Recordó que la tripartita tiene siete representantes: tres del Ministerio del Trabajo, dos de los trabajadores y dos de la patronal. Por ello, insistió en que el retiro de la mesa del gremio empresarial no rompió el quórum ni restó legitimidad a una decisión tomada por mayoría. Aclaró que la reunión tampoco se había dado por culminada antes de la salida intempestiva del gremio de empresarios.
No obstante, la Confederación Dominicana de la Pequeña y Mediana Empresa (Codopyme) anunció este domingo en un comunicado que presentará un recurso de amparo ante el Tribunal Superior Administrativo para que frene el ajuste y para que el Ministerio del Trabajo reconozca sus derechos “de seguir aportando al país dos millones de empleos y 40% al Producto Interno Bruto”.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera y Provincia Santo Domingo, Antonio Taveras Guzmán, dijo que el ajuste de 20% puede destruir empleos por resultar insoportable para la mayor parte de la cadena productiva, compuesta por pequeñas y medianas empresas. Agregó que los trabajadores merecen salarios decentes, pero también estabilidad laboral.
Entretanto, el presidente del Consejo Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Rafael Abreu, cree que la molestia de los empresarios se relaciona con el hecho de que un ajuste de 20% empujará no sólo los sueldos mínimos, sino otros por encima de ese piso salarial. En cualquier caso, cree que el alza es manejable y no afectará las finanzas empresariales, como dicen los empresarios.
El Partido Reformista Social Cristiano también llamó a la patronal a acatar el aumento salarial “para preservar la paz social”.

En manos del ministro Fadul está la resolución del impasse salarial



SANTO DOMINGO. La atención ahora está en el ministro del Trabajo, José Ramón (Monchy) Fadul, quien tiene en sus manos la decisión de ratificar el aumento de 20% del salario mínimo del sector privado no sectorizado o, por el contrario, aceptar la impugnación que la patronal introdujo el mismo viernes en que se aprobó el ajuste salarial.
Las partes ansían que el titular del despacho laboral tome una decisión cuanto antes para desenredar el asunto, en medio de la impugnación a la medida por parte de la patronal, de las denuncias sobre inminentes despidos masivos e inflación, y hasta de un posible recurso de amparo ante los tribunales por parte de representantes de pymes.
Días antes de que se decidiera el alza salarial, Fadul había considerado que, incluso, lo que pedían los sindicatos en la mesa de negociación -un ajuste de 30%- era insuficiente para cubrir el costo de la canasta familiar.
El presidente del Comité Nacional de Salarios (CNS), Félix Hidalgo, espera que los ánimos se calmen en las próximas horas para que los empresarios acepten la decisión. Igualmente, rechazó que el ajuste salarial se haya acordado de forma irregular, como denuncia la patronal. Recordó que la tripartita tiene siete representantes: tres del Ministerio del Trabajo, dos de los trabajadores y dos de la patronal. Por ello, insistió en que el retiro de la mesa del gremio empresarial no rompió el quórum ni restó legitimidad a una decisión tomada por mayoría. Aclaró que la reunión tampoco se había dado por culminada antes de la salida intempestiva del gremio de empresarios.
No obstante, la Confederación Dominicana de la Pequeña y Mediana Empresa (Codopyme) anunció este domingo en un comunicado que presentará un recurso de amparo ante el Tribunal Superior Administrativo para que frene el ajuste y para que el Ministerio del Trabajo reconozca sus derechos “de seguir aportando al país dos millones de empleos y 40% al Producto Interno Bruto”.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera y Provincia Santo Domingo, Antonio Taveras Guzmán, dijo que el ajuste de 20% puede destruir empleos por resultar insoportable para la mayor parte de la cadena productiva, compuesta por pequeñas y medianas empresas. Agregó que los trabajadores merecen salarios decentes, pero también estabilidad laboral.
Entretanto, el presidente del Consejo Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Rafael Abreu, cree que la molestia de los empresarios se relaciona con el hecho de que un ajuste de 20% empujará no sólo los sueldos mínimos, sino otros por encima de ese piso salarial. En cualquier caso, cree que el alza es manejable y no afectará las finanzas empresariales, como dicen los empresarios.
El Partido Reformista Social Cristiano también llamó a la patronal a acatar el aumento salarial “para preservar la paz social”.