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SANTO DOMINGO. El anunciado aumento salarial de 20% para los trabajadores del sector privado no sectorizado que devengan el salario mínimo, toma ahora otro camino, al haber sido impugnado el acuerdo por los empresarios.
Con la carta enviada por el presidente de la Confederación Patronal de República Dominicana (Copardom), Fermín Acosta, al ministro de Trabajo, José Ramón Fadul, impugnando el aumento, ahora el proceso debe seguir otros pasos y no se sabe cuándo los trabajadores podrán ampliar un poco su poder adquisitivo.
Aunque la pelota está en manos del ministro Fadul, que se ha mostrado a favor de un aumento salarial significativo, luego pudiera pasar al Tribunal Superior Administrativo (TSA), lo que retrasaría aún más el incremento.
Los empresarios argumentan que un aumento de 20% en los actuales momentos podría provocar despidos masivos y hasta cierre de empresas.
Pero pese a que la economía dominicana ha sido una de las que más ha crecido en en América Latina y el Caribe y que la productividad también ha venido incrementando considerablemente, la mayoría de los trabajadores no gana con qué cubrir completamente sus necesidades básicas, un problema que no es solo responsabilidad de los empresarios.
Sin embargo, en 2016, el Banco Mundial publicó un informe que dice que “como resultado de la crisis de 2003, los salarios reales se redujeron en un 27 por ciento en comparación con el 2000 y no se han recuperado, aun cuando la productividad laboral ha aumentado significativamente en los sectores de mayor crecimiento.”
Empresarios
El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Pedro Brache, consideró como válidos los reclamos de aumento salarial por parte del sector sindical, pero dijo oponerse al incremento sin que se haya hecho la reclasificación de las empresas. El empresario argumentó que el incremento no sería de un 20%, como fue aprobado por el Comité Nacional de Salarios el pasado viernes, sino que el coste para las empresas sería de casi un 30 por ciento si se le suma el seguro médico, el fondo de pensiones y “todos los periféricos”.
Afirmó que la única salida para algunas pequeñas empresas sería despedir a algunos empleados o aumentar los precios.
Asimismo, el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Campos de Moya, manifestó “mucha preocupación”, debido a que buena parte de sus afiliados se le han acercado para advertirle “que no resisten un aumento del 20 por ciento”.
Por su parte, el presidente del CNS, Féliz Hidalgo, manifestó que la propuesta de los trabajadores reunía los méritos suficientes que sustentan el el porcentaje aprobado.
“Sustentaron su petición con mejores argumentos que la propuesta del sector empleador que se centraba más en el tema de la reclasificación”, dijo Hidalgo.

Ahora no se sabe cuándo llegará el esperado aumento de salarios



SANTO DOMINGO. El anunciado aumento salarial de 20% para los trabajadores del sector privado no sectorizado que devengan el salario mínimo, toma ahora otro camino, al haber sido impugnado el acuerdo por los empresarios.
Con la carta enviada por el presidente de la Confederación Patronal de República Dominicana (Copardom), Fermín Acosta, al ministro de Trabajo, José Ramón Fadul, impugnando el aumento, ahora el proceso debe seguir otros pasos y no se sabe cuándo los trabajadores podrán ampliar un poco su poder adquisitivo.
Aunque la pelota está en manos del ministro Fadul, que se ha mostrado a favor de un aumento salarial significativo, luego pudiera pasar al Tribunal Superior Administrativo (TSA), lo que retrasaría aún más el incremento.
Los empresarios argumentan que un aumento de 20% en los actuales momentos podría provocar despidos masivos y hasta cierre de empresas.
Pero pese a que la economía dominicana ha sido una de las que más ha crecido en en América Latina y el Caribe y que la productividad también ha venido incrementando considerablemente, la mayoría de los trabajadores no gana con qué cubrir completamente sus necesidades básicas, un problema que no es solo responsabilidad de los empresarios.
Sin embargo, en 2016, el Banco Mundial publicó un informe que dice que “como resultado de la crisis de 2003, los salarios reales se redujeron en un 27 por ciento en comparación con el 2000 y no se han recuperado, aun cuando la productividad laboral ha aumentado significativamente en los sectores de mayor crecimiento.”
Empresarios
El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Pedro Brache, consideró como válidos los reclamos de aumento salarial por parte del sector sindical, pero dijo oponerse al incremento sin que se haya hecho la reclasificación de las empresas. El empresario argumentó que el incremento no sería de un 20%, como fue aprobado por el Comité Nacional de Salarios el pasado viernes, sino que el coste para las empresas sería de casi un 30 por ciento si se le suma el seguro médico, el fondo de pensiones y “todos los periféricos”.
Afirmó que la única salida para algunas pequeñas empresas sería despedir a algunos empleados o aumentar los precios.
Asimismo, el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Campos de Moya, manifestó “mucha preocupación”, debido a que buena parte de sus afiliados se le han acercado para advertirle “que no resisten un aumento del 20 por ciento”.
Por su parte, el presidente del CNS, Féliz Hidalgo, manifestó que la propuesta de los trabajadores reunía los méritos suficientes que sustentan el el porcentaje aprobado.
“Sustentaron su petición con mejores argumentos que la propuesta del sector empleador que se centraba más en el tema de la reclasificación”, dijo Hidalgo.