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NUEVA YORK. La Policía Estatal de Massachusetts arrestó y acusó al dominicano Bryan G. Brito, de 21 años, por el asesinato del repartidor de pizzas Sina Zangiband en la ciudad de Lynn, el pasado martes, y por el atraco a mano armada y la violación sexual a una camarera en una tienda de North Andover.
Brito, un residente en Manchester (New Hampshire), es acusado de violación agravada, secuestro y robo a mano armada.
Según informes de la policía, Brito entró en la tienda de North Andover con una máscara oscura y ajustada y preguntó a la cajera si había alguien más en la tienda. Cuando ella le dijo que no, él le ordenó a punta de pistola que fuera a una habitación de al lado y que se quitara la ropa, donde la violó, acorde con el parte policial.
La víctima le dijo a Brito que había unos $500 dólares en una caja que estaba debajo el mostrador, se robó el dinero y todos los boletos de raspadito de la lotería de Massachusetts del mostrador.
“Gracias por hacer esto fácil”, le dijo a su víctima. “Tuve que matar a alguien hoy, y he tenido un día difícil. Voy a dejarle algo de dinero”.
Antes de irse, llenó uno de los zapatos de la mujer con billetes de un dólar y escapó de la escena, unos 20 minutos después de la violación.
Asesinato de repartidor de pizzas
Bryan G. Brito también es una persona vinculada a la muerte de Sina Zangiband, un conductor de entrega de pizza que trabaja en Lynn, dicen las autoridades policiales.
Fue instruido de los cargos en la Corte del Distrito de Peabody el martes por la mañana y se declaró inocente de posesión ilegal de un arma de fuego, posesión ilegal de municiones y cargos de manejar un vehículo de motor sin licencia. Ayer miércoles fue acusado por el asesinato del repartidor.
Policías estatales de Massachusetts ubicaron el carro Audi gris que conducía Brito con placa de New Hampshire. Los policías le ordenaron que saliera del auto y lo esposaron.
Los patrulleros encontraron una pistola semiautomática negra en el bolsillo de la chaqueta derecha de Brito y una caja de balas 9 mm en el bolsillo derecho de sus pantalones.
La policía había estado observando el Audi desde que recibieron una llamada al 911 a las 5:50 de la tarde del lunes, que informó sobre disparos en la calle Balancer en Lynn.
Cuando los oficiales llegaron, encontraron que el conocido repartidor de pizzas fue baleado varias veces y que tenía seis meses trabajando en la pizzería “Famous Roast Beef”.
La víctima era un aficionado a los carros y aviones y se había graduado en la escuela secundaria de Lynn en 2010. También hizo cientos de horas de vuelo en una escuela de pilotos en Florida y regresó a Lynn en 2016 para estar más cerca de la familia. Soñaba con ser un piloto comercial, dijeron sus padres.
Añadieron que también le gustaban los autos de “músculo” y alquilaba docenas al año, trabajando 60 horas a la semana para mantener su pasatiempo.

Brito lo asesinó en una calle, cerca de la Escuela San Pío V. Una residente en la cuadra, que es enfermera, dijo que ella llamó al 911 y estaba a punto de apresurarse a ayudar a la víctima cuando su hija le dijo que un bombero había sido incapaz de auxiliarlo. Cuando llegó hasta el herido, el repartidor ya no tenía pulso; fue impactado con un balazo en la cabeza.

Agresor a víctima: “Gracias por hacer esto más fácil, voy a dejarle algo de dinero”



NUEVA YORK. La Policía Estatal de Massachusetts arrestó y acusó al dominicano Bryan G. Brito, de 21 años, por el asesinato del repartidor de pizzas Sina Zangiband en la ciudad de Lynn, el pasado martes, y por el atraco a mano armada y la violación sexual a una camarera en una tienda de North Andover.
Brito, un residente en Manchester (New Hampshire), es acusado de violación agravada, secuestro y robo a mano armada.
Según informes de la policía, Brito entró en la tienda de North Andover con una máscara oscura y ajustada y preguntó a la cajera si había alguien más en la tienda. Cuando ella le dijo que no, él le ordenó a punta de pistola que fuera a una habitación de al lado y que se quitara la ropa, donde la violó, acorde con el parte policial.
La víctima le dijo a Brito que había unos $500 dólares en una caja que estaba debajo el mostrador, se robó el dinero y todos los boletos de raspadito de la lotería de Massachusetts del mostrador.
“Gracias por hacer esto fácil”, le dijo a su víctima. “Tuve que matar a alguien hoy, y he tenido un día difícil. Voy a dejarle algo de dinero”.
Antes de irse, llenó uno de los zapatos de la mujer con billetes de un dólar y escapó de la escena, unos 20 minutos después de la violación.
Asesinato de repartidor de pizzas
Bryan G. Brito también es una persona vinculada a la muerte de Sina Zangiband, un conductor de entrega de pizza que trabaja en Lynn, dicen las autoridades policiales.
Fue instruido de los cargos en la Corte del Distrito de Peabody el martes por la mañana y se declaró inocente de posesión ilegal de un arma de fuego, posesión ilegal de municiones y cargos de manejar un vehículo de motor sin licencia. Ayer miércoles fue acusado por el asesinato del repartidor.
Policías estatales de Massachusetts ubicaron el carro Audi gris que conducía Brito con placa de New Hampshire. Los policías le ordenaron que saliera del auto y lo esposaron.
Los patrulleros encontraron una pistola semiautomática negra en el bolsillo de la chaqueta derecha de Brito y una caja de balas 9 mm en el bolsillo derecho de sus pantalones.
La policía había estado observando el Audi desde que recibieron una llamada al 911 a las 5:50 de la tarde del lunes, que informó sobre disparos en la calle Balancer en Lynn.
Cuando los oficiales llegaron, encontraron que el conocido repartidor de pizzas fue baleado varias veces y que tenía seis meses trabajando en la pizzería “Famous Roast Beef”.
La víctima era un aficionado a los carros y aviones y se había graduado en la escuela secundaria de Lynn en 2010. También hizo cientos de horas de vuelo en una escuela de pilotos en Florida y regresó a Lynn en 2016 para estar más cerca de la familia. Soñaba con ser un piloto comercial, dijeron sus padres.
Añadieron que también le gustaban los autos de “músculo” y alquilaba docenas al año, trabajando 60 horas a la semana para mantener su pasatiempo.

Brito lo asesinó en una calle, cerca de la Escuela San Pío V. Una residente en la cuadra, que es enfermera, dijo que ella llamó al 911 y estaba a punto de apresurarse a ayudar a la víctima cuando su hija le dijo que un bombero había sido incapaz de auxiliarlo. Cuando llegó hasta el herido, el repartidor ya no tenía pulso; fue impactado con un balazo en la cabeza.