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SANTO DOMINGO. La tradicional debilidad institucional y la falta de sanciones de la justicia dominicana son parte de los ingredientes que alientan la falta de confianza de la sociedad ante el sistema de partidos.
Esto preocupa a los estudiosos sociales, que no ven un líder en el actual movimiento social “verde”, y no hay un contrapeso ante cúmulo de poder concentrado en un solo partido político, y una oposición que luce desarticulada, pues no logra compactar un bloque que unifique sus fuerzas en los procesos electorales.
Organizaciones sociales advirtieron sobre los riesgos que genera la crisis de confianza en las instituciones del sistema democrático, lo que podría desencadenar en un vacío de liderazgo ante la pérdida de hegemonía social de los partidos políticos.
Para el director del Centro Bonó, Roque Féliz, es peligroso y lamentable cuando una sociedad pierde el respeto y la confianza al liderazgo de los partidos políticos.
“Eso pone en peligro porque cada vez que hay deficiencia en la democracia y en los partidos políticos los riesgos son, por un lado liderazgos mesiánicos que puedan emerger desde las Fuerzas Armadas, desde sectores religiosos, fundamentalistas, movimientos sociales”, expresó.
Féliz advirtió que esos liderazgos mesiánicos afectan a la cultura democrática y la población podría verlo como única salida.
Argumentó que esta situación deja en la orfandad a las organizaciones de la sociedad civil, a los sectores de la ciudadanía en general que deben encontrar en los partidos políticos el instrumento para que se expresen las aspiraciones y los contrapesos en el ejercicio del poder.
Consideró que el país pasa por un momento muy difícil, porque el liderazgo político partidario está muy cuestionado, ya que los partidos de oposición no tienen capacidad efectiva de hacer contrapeso al partido gobernante.
Féliz precisó que la sociedad enfrenta una serie de retos, porque no cuenta con un liderazgo político con capacidad de impulsar esas necesidades y aspiraciones de la ciudadanía.
Parte de esa desconfianza se debe, a juicio del experto, a que la gente se ha acostumbrado a que no pase nade ni se produzcan sanciones de parte del sistema de justicia para quienes delinquen contra el dinero del Estado.
“La gente dice no va a pasar nada, por eso estamos obligados a interpelar a los actores políticos para que se acojan a la institucionalidad democrática y discutamos la Ley de Partidos Políticos”, puntualizó.
No saludable para RD
Para el vicepresidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños, la desconfianza en las instituciones no es saludable para el país.
“La confianza ni se dice ni se escribe, se construye sobre la base de dar buenos ejemplos, siempre habrá personas que no van a cumplir con la Ley, pero para eso están las leyes”, afirmó.
Castaños atribuyó esa situación al hecho de que no hay una Ley de Partidos Políticos, ni una Ley de Garantías Electorales.
Señaló que hay políticos detrás de esos hechos de corrupción en el Estado. Manifestó que la impresión es que hay un sector de la vida nacional que no hay forma de que sea sometido a la justicia y sancionado.

Temen que desconfianza en los partidos cree vacío de liderazgo



SANTO DOMINGO. La tradicional debilidad institucional y la falta de sanciones de la justicia dominicana son parte de los ingredientes que alientan la falta de confianza de la sociedad ante el sistema de partidos.
Esto preocupa a los estudiosos sociales, que no ven un líder en el actual movimiento social “verde”, y no hay un contrapeso ante cúmulo de poder concentrado en un solo partido político, y una oposición que luce desarticulada, pues no logra compactar un bloque que unifique sus fuerzas en los procesos electorales.
Organizaciones sociales advirtieron sobre los riesgos que genera la crisis de confianza en las instituciones del sistema democrático, lo que podría desencadenar en un vacío de liderazgo ante la pérdida de hegemonía social de los partidos políticos.
Para el director del Centro Bonó, Roque Féliz, es peligroso y lamentable cuando una sociedad pierde el respeto y la confianza al liderazgo de los partidos políticos.
“Eso pone en peligro porque cada vez que hay deficiencia en la democracia y en los partidos políticos los riesgos son, por un lado liderazgos mesiánicos que puedan emerger desde las Fuerzas Armadas, desde sectores religiosos, fundamentalistas, movimientos sociales”, expresó.
Féliz advirtió que esos liderazgos mesiánicos afectan a la cultura democrática y la población podría verlo como única salida.
Argumentó que esta situación deja en la orfandad a las organizaciones de la sociedad civil, a los sectores de la ciudadanía en general que deben encontrar en los partidos políticos el instrumento para que se expresen las aspiraciones y los contrapesos en el ejercicio del poder.
Consideró que el país pasa por un momento muy difícil, porque el liderazgo político partidario está muy cuestionado, ya que los partidos de oposición no tienen capacidad efectiva de hacer contrapeso al partido gobernante.
Féliz precisó que la sociedad enfrenta una serie de retos, porque no cuenta con un liderazgo político con capacidad de impulsar esas necesidades y aspiraciones de la ciudadanía.
Parte de esa desconfianza se debe, a juicio del experto, a que la gente se ha acostumbrado a que no pase nade ni se produzcan sanciones de parte del sistema de justicia para quienes delinquen contra el dinero del Estado.
“La gente dice no va a pasar nada, por eso estamos obligados a interpelar a los actores políticos para que se acojan a la institucionalidad democrática y discutamos la Ley de Partidos Políticos”, puntualizó.
No saludable para RD
Para el vicepresidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños, la desconfianza en las instituciones no es saludable para el país.
“La confianza ni se dice ni se escribe, se construye sobre la base de dar buenos ejemplos, siempre habrá personas que no van a cumplir con la Ley, pero para eso están las leyes”, afirmó.
Castaños atribuyó esa situación al hecho de que no hay una Ley de Partidos Políticos, ni una Ley de Garantías Electorales.
Señaló que hay políticos detrás de esos hechos de corrupción en el Estado. Manifestó que la impresión es que hay un sector de la vida nacional que no hay forma de que sea sometido a la justicia y sancionado.