BRASIL. La economía brasileña se contrajo un 0.29 % en febrero frente a enero, con lo que completó catorce meses consecutivos de caída, según un índice divulgado hoy por el Banco Central y que se considera previo al del Producto Interior Bruto (PIB).
El resultado en febrero del llamado Índice de Actividad Económica (IBC-Br), que el Banco Central utiliza para intentar anticipar el comportamiento del PIB, mostró que la economía brasileña, que está en recesión desde el año pasado y en 2015 tuvo su peor resultado en 25 años, sigue sin reaccionar en 2016.
De acuerdo con el organismo emisor, la última vez que la economía brasileña creció en comparación con el mes inmediatamente anterior fue en diciembre de 2014, cuando se expandió un 0,54 % frente a noviembre.
La contracción en febrero, sin embargo, no fue tan profunda como la registrada en enero, cuando el PIB brasileño se redujo en un 0,68 % frente a diciembre.
Pero en la comparación con febrero del año pasado, la economía sufrió una caída del 6,52 %, según el índice previo del Banco Central.
De acuerdo con el organismo emisor, con la nueva contracción en febrero, el PIB brasileño acumuló en los doce meses entre marzo de 2015 y febrero de 2016 una caída del 4,75 %.
Los economistas del mercado financiero consultados semanalmente por el Banco Central prevén que el PIB de Brasil sufrirá en 2016 una contracción del 3,80 %, exactamente la misma caída que registró en 2015.
La proyección de los analistas es más pesimista que la del propio Banco Central, que en el informe trimestral sobre la economía que publicó en marzo pasado calculó en 3,50 % la contracción del PIB este año.
La previsión del mercado, sin embargo, se iguala en pesimismo a la del Fondo Monetario Internacional (FMI), que, en el informe de “Perspectivas Económicas Globales” que divulgó la semana pasada, prevé que la economía brasileña se contraerá este año un 3,80 %.
De confirmarse cualquiera de esos pronósticos, será la primera vez que la mayor economía de Suramérica, en grave recesión, encadenará dos años seguidos de crecimiento negativo desde la década de 1930.
La economía brasileña, también afectada por una inflación creciente, el desempleo en sus mayores índices históricos y tasas de interés en sus más elevados niveles en muchos años, sigue deteriorándose de forma paralela a la crisis política del país y tanto economistas como Gobierno y FMI coinciden en que Brasil sólo saldrá de la recesión cuando supere la incertidumbre política.
La Cámara de Diputados de Brasil aprobó la semana pasada por gran mayoría la apertura de un juicio político con fines destituyentes contra la presidenta Dilma Rousseff, cuyo mandato ahora quedó en las manos del Senado.
La crisis que amenaza el mandato no sólo de la presidenta sino también de otras autoridades tiene como caldo de cultivo la investigación de la corrupción en la estatal Petrobras, que ha salpicado a decenas de políticos y empresarios.

La economía brasileña se contrajo en febrero por decimocuarto mes consecutivo



BRASIL. La economía brasileña se contrajo un 0.29 % en febrero frente a enero, con lo que completó catorce meses consecutivos de caída, según un índice divulgado hoy por el Banco Central y que se considera previo al del Producto Interior Bruto (PIB).
El resultado en febrero del llamado Índice de Actividad Económica (IBC-Br), que el Banco Central utiliza para intentar anticipar el comportamiento del PIB, mostró que la economía brasileña, que está en recesión desde el año pasado y en 2015 tuvo su peor resultado en 25 años, sigue sin reaccionar en 2016.
De acuerdo con el organismo emisor, la última vez que la economía brasileña creció en comparación con el mes inmediatamente anterior fue en diciembre de 2014, cuando se expandió un 0,54 % frente a noviembre.
La contracción en febrero, sin embargo, no fue tan profunda como la registrada en enero, cuando el PIB brasileño se redujo en un 0,68 % frente a diciembre.
Pero en la comparación con febrero del año pasado, la economía sufrió una caída del 6,52 %, según el índice previo del Banco Central.
De acuerdo con el organismo emisor, con la nueva contracción en febrero, el PIB brasileño acumuló en los doce meses entre marzo de 2015 y febrero de 2016 una caída del 4,75 %.
Los economistas del mercado financiero consultados semanalmente por el Banco Central prevén que el PIB de Brasil sufrirá en 2016 una contracción del 3,80 %, exactamente la misma caída que registró en 2015.
La proyección de los analistas es más pesimista que la del propio Banco Central, que en el informe trimestral sobre la economía que publicó en marzo pasado calculó en 3,50 % la contracción del PIB este año.
La previsión del mercado, sin embargo, se iguala en pesimismo a la del Fondo Monetario Internacional (FMI), que, en el informe de “Perspectivas Económicas Globales” que divulgó la semana pasada, prevé que la economía brasileña se contraerá este año un 3,80 %.
De confirmarse cualquiera de esos pronósticos, será la primera vez que la mayor economía de Suramérica, en grave recesión, encadenará dos años seguidos de crecimiento negativo desde la década de 1930.
La economía brasileña, también afectada por una inflación creciente, el desempleo en sus mayores índices históricos y tasas de interés en sus más elevados niveles en muchos años, sigue deteriorándose de forma paralela a la crisis política del país y tanto economistas como Gobierno y FMI coinciden en que Brasil sólo saldrá de la recesión cuando supere la incertidumbre política.
La Cámara de Diputados de Brasil aprobó la semana pasada por gran mayoría la apertura de un juicio político con fines destituyentes contra la presidenta Dilma Rousseff, cuyo mandato ahora quedó en las manos del Senado.
La crisis que amenaza el mandato no sólo de la presidenta sino también de otras autoridades tiene como caldo de cultivo la investigación de la corrupción en la estatal Petrobras, que ha salpicado a decenas de políticos y empresarios.