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TOKIO. Las autoridades niponas intensificaron hoy las operaciones de búsqueda y rescate en el suroeste de Japón, antes de que se cumplan 72 horas después del último y más fuerte de los terremotos que han dejado al menos 42 muertos y 9 desaparecidos.
Dos poderosos seísmos, los más dañinos en Japón desde el que generó el devastador tsunami del 11 marzo de 2011, azotaron el jueves y la madrugada del sábado el oeste de la isla suroccidental Kyushu, el último de los cuales alcanzó los 7,3 grados de magnitud en la escala abierta de Richter.
Los temblores han causado el colapso de centenares de edificios y corrimientos de tierra, y también han dejado sin electricidad a unas 35.000 viviendas y sin agua corriente a otras 250.000, entre otros daños cuantiosos materiales, informó el Gobierno de Kumamoto.
El número de víctimas mortales de la catástrofe asciende a 42 personas, la mayoría de ellos en la localidad de Mashiki (prefectura de Kumamoto), mientras que otras 9 continúan desaparecidas, según los últimos datos ofrecidos por las autoridades locales.
Las operaciones de búsqueda y rescate se han reforzado en la zona afectada antes de que se cumplan las 72 horas desde el seísmo más fuerte, un plazo considerado crucial para hallar con vida a personas que hayan quedado atrapadas entre los escombros de inmuebles.
El número de efectivos de las fuerzas de Auto Defensa (Ejército), policía y bomberos desplegados en la zona se ha aumentado hasta 30.000, según informó la cadena estatal NHK.
Estas labores se han visto dificultadas por las intensas precipitaciones registradas el fin de semana en la zona, así como por las constantes réplicas sísmicas.
Desde el primer terremoto registrado el jueves, considerado precursor del temblor principal de la madrugada del sábado, se han detectado 527 seísmos, según los últimos datos ofrecidos por la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
Este organismo también alertó sobre la posibilidad de que se produzcan nuevos terremotos de gran intensidad en los próximos días.
El primer ministro nipón, Shinzo Abe, afirmó hoy que las autoridades “harán todos los esfuerzos posibles para rescatar con vida a los todavía desaparecidos, y para lograr la recuperación de la zona afectada”, durante su intervención en el Comité de Presupuesto de la Dieta (Parlamento) de Japón.
Asimismo, unas 104.900 personas continúan hoy evacuadas en 638 refugios temporales en Kumamoto, y otras 1.048 personas en la colindante prefectura de Oita.
El Ejecutivo ha organizado el reparto de alimentos y bienes básicos entre los desplazados por la catástrofe, una labor para la que también ha contado con la colaboración de las fuerzas aéreas estadounidenses.
El desastre aún mantiene prácticamente incomunicada a la isla de Kyushu, debido a las graves interrupciones en el transporte ferroviario y por carretera, así como por la cancelación de numerosos vuelos a la zona.

Intensifican las labores de rescate tras los seísmos del suroeste de Japón



TOKIO. Las autoridades niponas intensificaron hoy las operaciones de búsqueda y rescate en el suroeste de Japón, antes de que se cumplan 72 horas después del último y más fuerte de los terremotos que han dejado al menos 42 muertos y 9 desaparecidos.
Dos poderosos seísmos, los más dañinos en Japón desde el que generó el devastador tsunami del 11 marzo de 2011, azotaron el jueves y la madrugada del sábado el oeste de la isla suroccidental Kyushu, el último de los cuales alcanzó los 7,3 grados de magnitud en la escala abierta de Richter.
Los temblores han causado el colapso de centenares de edificios y corrimientos de tierra, y también han dejado sin electricidad a unas 35.000 viviendas y sin agua corriente a otras 250.000, entre otros daños cuantiosos materiales, informó el Gobierno de Kumamoto.
El número de víctimas mortales de la catástrofe asciende a 42 personas, la mayoría de ellos en la localidad de Mashiki (prefectura de Kumamoto), mientras que otras 9 continúan desaparecidas, según los últimos datos ofrecidos por las autoridades locales.
Las operaciones de búsqueda y rescate se han reforzado en la zona afectada antes de que se cumplan las 72 horas desde el seísmo más fuerte, un plazo considerado crucial para hallar con vida a personas que hayan quedado atrapadas entre los escombros de inmuebles.
El número de efectivos de las fuerzas de Auto Defensa (Ejército), policía y bomberos desplegados en la zona se ha aumentado hasta 30.000, según informó la cadena estatal NHK.
Estas labores se han visto dificultadas por las intensas precipitaciones registradas el fin de semana en la zona, así como por las constantes réplicas sísmicas.
Desde el primer terremoto registrado el jueves, considerado precursor del temblor principal de la madrugada del sábado, se han detectado 527 seísmos, según los últimos datos ofrecidos por la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
Este organismo también alertó sobre la posibilidad de que se produzcan nuevos terremotos de gran intensidad en los próximos días.
El primer ministro nipón, Shinzo Abe, afirmó hoy que las autoridades “harán todos los esfuerzos posibles para rescatar con vida a los todavía desaparecidos, y para lograr la recuperación de la zona afectada”, durante su intervención en el Comité de Presupuesto de la Dieta (Parlamento) de Japón.
Asimismo, unas 104.900 personas continúan hoy evacuadas en 638 refugios temporales en Kumamoto, y otras 1.048 personas en la colindante prefectura de Oita.
El Ejecutivo ha organizado el reparto de alimentos y bienes básicos entre los desplazados por la catástrofe, una labor para la que también ha contado con la colaboración de las fuerzas aéreas estadounidenses.
El desastre aún mantiene prácticamente incomunicada a la isla de Kyushu, debido a las graves interrupciones en el transporte ferroviario y por carretera, así como por la cancelación de numerosos vuelos a la zona.