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MIAMI. Poner en marcha una empresa tecnológica en medio de un entorno de restricciones como ocurre en Cuba puede parecer una locura pero es un ejercicio que lleva a “reinventar la rueda”, según señalaron programadores de la isla reunidos en el foro AngelSummit Americas que concluye hoy en Miami.
“Somos un portal de la creatividad cubana”, señaló a Efe Eliecer Cabrera, cofundador y director ejecutivo de la plataforma Conoce Cuba, una guía de sitios y comercios de la isla que se puede ver en los sistemas operativos Android, iOS, Windows y Mac, pero también “offline”.
Según explicó, los contenidos de su aplicación viajan no solo por internet, sino también con “personas, discos duros, memorias o en teléfonos celulares”, debido a que la baja tasa de acceso a internet los obliga a generar formatos de contenidos que se puedan ver sin conexión a la red.
“La creatividad aflora. Cuando no teníamos internet, teníamos que buscar soluciones y muchas veces tuvimos que reinventar la rueda”, agrega este joven programador, que junto con Pablo Rodríguez puso en marcha en 2013 esta plataforma que en la actualidad da trabajo a unas 30 personas.
El de Cabrera y Rodríguez es uno de los ejemplos que grafica el auge que vive el sector innovador tecnológico en Cuba, en parte debido a las medidas gubernamentales para ampliar el acceso a internet, lo que en 2015 arrojó un promedio de más de 150.000 accesos diarios a la red.
Salvo aquellos pocos que tienen autorización oficial para poseer una conexión particular en sus hogares, el resto de cubanos accede a internet en salas de navegación oficiales y en sitios públicos de conexión inalámbrica ubicados en parques y plazas, abiertos en julio de 2015 y que ya suman unos 65 en toda la isla.
Las cifras, no obstante, son aún casi simbólicas y encima enfrentan el reto que suponen las restricciones del servidor operado por el Gobierno que bloquea ciertas páginas.
“Es como ciencia ficción. No es solo que no estás conectado a internet, sino que además está el problema de las provisiones que tenemos cuando nos conectamos a internet”, reconoció Bernardo Romero, director ejecutivo de la compañía de soluciones informáticas Ingenious, con sede en La Habana.
Romero señaló que hay muchas aplicaciones a las que no pueden acceder por estar bloqueadas, los que les dificulta desarrollar tareas de posicionamiento en buscadores, uno de los servicios que proveen.
“Imagínate tratar de posicionar una cosa en Google cuando no tienes internet y cuando no se te permite toda la información. Pero ahí está”, afirmó el programador, quien defendió que a pesar del precario acceso a internet en Cuba, generador de una “mala prensa”, las compañías tecnológicas cubanas logran exportar sus servicios.
Su propia firma trabaja en la actualidad con una compañía española para desarrollar un software de gestión y afirma que ello se debe a que, aún cuando la hora de navegación a internet cuesta 2 dólares, un costo alto para la economía del cubano promedio, los precios que ofrecen su empresa son “supercompetitivos”.
“Con las condiciones de hoy podemos”, agregó, tras resaltar la creatividad que les impone el entorno de limitaciones en la isla, en donde no son pocas las empresas tecnológicas que contemplan mudar la sede de su compañía a lugares cercanos a los puntos públicos de conexión inalámbrica, para paliar la falta de acceso a la red.
Conscientes de que sin internet no puede haber un desarrollo sostenible, los jóvenes emprendedores cubanos se hallan a la expectativa de lo que puedan generar las políticas en este campo del Gobierno, entre las que destaca instalar para 2020 internet de banda ancha en el 50 % de los hogares de la isla.
De igual modo, califican de importante el proceso de normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba iniciado en diciembre de 2014, el cual si bien es un “paso necesario, no lo es todo”, de acuerdo con Romero.
Por ello, los jóvenes programadores ponen de relieve la realización de foros sobre innovación y tecnología como el AngelSummit America que se celebra hasta hoy en Miami, y que les permite tomar contacto con mentores y potenciales inversores.
Ha sido precisamente en este encuentro en donde un grupo de organizaciones anunció el programa “10x10KCuba”, una iniciativa que busca fortalecer el nexo entre el sector innovador tecnológico de Estados Unidos y los emprendedores cubanos en este sector.
El programa seleccionará a un grupo de 10 programadores y emprendedores cubanos, quienes recibirán soporte de compañías como 500 Starups, Boom Town e incluso la Universidad de Standford, reconocidas por su labor de promoción de compañías emergentes en el ámbito de la tecnología.
“No se trata de traer mano de obra a EE.UU., sino de ver hasta dónde los programadores son capaces de llegar cuando se cuenta con la financiación, el conocimiento y experiencia de los emprendedores estadounidenses”, afirmó Cabrera.
Un aliciente para los emprendedores de la isla, que como en el resto del mundo, su labor consiste en “soñar y trabajar mucho”, según Pablo Rodríguez.

Emprendedores tecnológicos cubanos obligados a “reinventar la rueda”



MIAMI. Poner en marcha una empresa tecnológica en medio de un entorno de restricciones como ocurre en Cuba puede parecer una locura pero es un ejercicio que lleva a “reinventar la rueda”, según señalaron programadores de la isla reunidos en el foro AngelSummit Americas que concluye hoy en Miami.
“Somos un portal de la creatividad cubana”, señaló a Efe Eliecer Cabrera, cofundador y director ejecutivo de la plataforma Conoce Cuba, una guía de sitios y comercios de la isla que se puede ver en los sistemas operativos Android, iOS, Windows y Mac, pero también “offline”.
Según explicó, los contenidos de su aplicación viajan no solo por internet, sino también con “personas, discos duros, memorias o en teléfonos celulares”, debido a que la baja tasa de acceso a internet los obliga a generar formatos de contenidos que se puedan ver sin conexión a la red.
“La creatividad aflora. Cuando no teníamos internet, teníamos que buscar soluciones y muchas veces tuvimos que reinventar la rueda”, agrega este joven programador, que junto con Pablo Rodríguez puso en marcha en 2013 esta plataforma que en la actualidad da trabajo a unas 30 personas.
El de Cabrera y Rodríguez es uno de los ejemplos que grafica el auge que vive el sector innovador tecnológico en Cuba, en parte debido a las medidas gubernamentales para ampliar el acceso a internet, lo que en 2015 arrojó un promedio de más de 150.000 accesos diarios a la red.
Salvo aquellos pocos que tienen autorización oficial para poseer una conexión particular en sus hogares, el resto de cubanos accede a internet en salas de navegación oficiales y en sitios públicos de conexión inalámbrica ubicados en parques y plazas, abiertos en julio de 2015 y que ya suman unos 65 en toda la isla.
Las cifras, no obstante, son aún casi simbólicas y encima enfrentan el reto que suponen las restricciones del servidor operado por el Gobierno que bloquea ciertas páginas.
“Es como ciencia ficción. No es solo que no estás conectado a internet, sino que además está el problema de las provisiones que tenemos cuando nos conectamos a internet”, reconoció Bernardo Romero, director ejecutivo de la compañía de soluciones informáticas Ingenious, con sede en La Habana.
Romero señaló que hay muchas aplicaciones a las que no pueden acceder por estar bloqueadas, los que les dificulta desarrollar tareas de posicionamiento en buscadores, uno de los servicios que proveen.
“Imagínate tratar de posicionar una cosa en Google cuando no tienes internet y cuando no se te permite toda la información. Pero ahí está”, afirmó el programador, quien defendió que a pesar del precario acceso a internet en Cuba, generador de una “mala prensa”, las compañías tecnológicas cubanas logran exportar sus servicios.
Su propia firma trabaja en la actualidad con una compañía española para desarrollar un software de gestión y afirma que ello se debe a que, aún cuando la hora de navegación a internet cuesta 2 dólares, un costo alto para la economía del cubano promedio, los precios que ofrecen su empresa son “supercompetitivos”.
“Con las condiciones de hoy podemos”, agregó, tras resaltar la creatividad que les impone el entorno de limitaciones en la isla, en donde no son pocas las empresas tecnológicas que contemplan mudar la sede de su compañía a lugares cercanos a los puntos públicos de conexión inalámbrica, para paliar la falta de acceso a la red.
Conscientes de que sin internet no puede haber un desarrollo sostenible, los jóvenes emprendedores cubanos se hallan a la expectativa de lo que puedan generar las políticas en este campo del Gobierno, entre las que destaca instalar para 2020 internet de banda ancha en el 50 % de los hogares de la isla.
De igual modo, califican de importante el proceso de normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba iniciado en diciembre de 2014, el cual si bien es un “paso necesario, no lo es todo”, de acuerdo con Romero.
Por ello, los jóvenes programadores ponen de relieve la realización de foros sobre innovación y tecnología como el AngelSummit America que se celebra hasta hoy en Miami, y que les permite tomar contacto con mentores y potenciales inversores.
Ha sido precisamente en este encuentro en donde un grupo de organizaciones anunció el programa “10x10KCuba”, una iniciativa que busca fortalecer el nexo entre el sector innovador tecnológico de Estados Unidos y los emprendedores cubanos en este sector.
El programa seleccionará a un grupo de 10 programadores y emprendedores cubanos, quienes recibirán soporte de compañías como 500 Starups, Boom Town e incluso la Universidad de Standford, reconocidas por su labor de promoción de compañías emergentes en el ámbito de la tecnología.
“No se trata de traer mano de obra a EE.UU., sino de ver hasta dónde los programadores son capaces de llegar cuando se cuenta con la financiación, el conocimiento y experiencia de los emprendedores estadounidenses”, afirmó Cabrera.
Un aliciente para los emprendedores de la isla, que como en el resto del mundo, su labor consiste en “soñar y trabajar mucho”, según Pablo Rodríguez.